7 razones por las que mola crecer con nuestros primos

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Dicen que nuestros primos son nuestros primeros mejores amigos. Está claro que la relación con un hermano es única y especial, pero a veces tardamos más en desarrollar ese vínculo especial con nuestro hermano. ¿Por qué? Porque cuando somos pequeños tenemos más roces con ellos, sin embargo, con nuestros primos no convivimos y la relación es más intensa, todos los recuerdos son maravillosos. Y cuando tenemos hijos, nos damos vemos que a nuestros pequeños les pasa lo mismo. ¿Puedo haber una imagen más tierna? 

  1. Se convierten en auténticos amigos

Los primos no son sólo los hijos de nuestros tíos, además de ser familiares, también acaban siendo nuestros amigos. Aunque tardes más o menos en verlos, ese vínculo nunca se rompe. La amistad entre un niño y su primo es profunda, los padres tenemos un papel fundamental en hacer que esa relación se mantenga.

 

  1. Durante la niñez se crean los vínculos más bonitos

Todos añoramos la época de cuando éramos pequeños, eso es porque cuando un niño es pequeño, se siente feliz la mayor parte del tiempo. Los bebés y niños no tienen preocupaciones mayores, son felices con cualquier pequeño detalle. (Virtud que lamentablemente en muchos casos se pierde con el tiempo).

Todas las gamberradas inocentes y las aventuras que se les ocurren, se quedarán grabados en su memoria para siempre de manera inolvidable. Seguro que si te pregunto por alguna anécdota de la infancia con tus primos, aparece una sonrisa en tu cara automáticamente.

  1. Evolucionan juntos aprendiendo de sus errores

Tanto si tu peque es más pequeño que su primo, como si es mayor, todos tienen tanto que aprender y enseñarse el uno al otro. Aunque tengan sus roces, como cualquier otro niño, es vital que eso pase para que sepan lo que es compartir, perdonar, y resolver los problemas. El roce significa que se tienen mucho cariño, o eso dicen. Todas esas vivencias les harán todavía más amigos.

  1. La complicidad entre ellos es única

Es cierto que cuando se tienen varios primos, siempre hay uno o dos por el que tenemos más debilidad. Esto también les pasará a nuestros pequeños. ¿Cuántas veces has mirado a tu hijo y a tu sobrino porque no paraban de reírse? Esos momentos de complicidad no tienen precio. Tienen sus propias bromas secretas codificadas que sólo ellos entienden. Y a nosotros eso nos da igual, porque de verlos tan felices se nos cae la baba.

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  1. Son geniales cuando no hay otros hermanos (y cuando hay también)

Mucha gente decide tener un solo hijo, es por eso que es genial que tu peque encuentre en su primo alguien con el que poder dejarse llevar y hacer cosas de niño. No se puede jugar de la misma manera con un adulto que con otro niño.

  1. Los primos de nuestros hijos unen a toda la familia

A veces no tienes tanta relación con tu familia hasta que tienes un hijo que se lleva estupendamente con el hijo de tu hermano/a, es entonces cuando te pide que lo lleves para verlo, o al revés. Ellos nos animan a organizar más actividades en la que todos salimos ganando.

  1. Aprenden a sociabilizarse

Relacionarse con sus primos ayudará en el proceso de conocer otros niños, les ayudarán a desenvolverse en otras situaciones.

Y tú, ¿tienes más razones? Compártelas en nuestra publicación de facebook. ¡Y que vivan los primos!

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